"Todas las medidas de gobernanza de la migración deben implementarse con pleno respeto de los derechos humanos”- Alta Comisionada

Mig.Espaldas

 

El siguiente texto es un extracto del mensaje de la Alta Comisionada Michelle Bachelet en la 42a. sesión del Consejo de Derechos Humanos el pasado 9 de septiembre, con relación a la situación de los derechos humanos en el mundo.

“Me preocupa que las políticas que están siendo implementadas actualmente en Estados Unidos, México y algunos países de Centroamérica, pongan a las personas migrantes en un elevado riesgo de sufrir violaciones de derechos humanos y abusos, y se pueden llegar a violar los derechos de personas vulnerables. Estoy particularmente alarmada porque niñas y niños migrantes continúan siendo detenidos en centros de Estados Unidos y México –contraviniendo al interés superior del niño, el cual es un principio fundamental del derecho internacional.  

 

Las familias que huyen de sus lugares de origen son impulsadas a ello por una profunda angustia social y económica – incluso como resultado del cambio climático, la inseguridad, la corrupción y otros factores de amplio alcance. Las políticas y prácticas que buscan prevenir físicamente que personas migrantes lleguen o ingresen al país de destino – o que las retornan sin garantías procesales – son, para decirlo de forma simple, retrocesos. Ni estas medidas, ni las llamadas políticas de ‘Cero Tolerancia’, apaciguarán las fuerzas que llevan a las personas a huir. Pero presionarán a familias desesperadas a tomar rutas más peligrosas, en las que pueden estar expuestas a violencia física, trata de personas, violencia sexual y otros crímenes.

En lo que va de año, por lo menos 35,000 solicitantes de asilo han sido devueltos a la frontera de México a esperar sus audiencias. Nuestras oficinas en México, Guatemala y Honduras han documentado un incremento en las detenciones y deportaciones de personas migrantes. También hemos observado casos de separación de familias en el contexto de privaciones arbitrarias de la libertad; falta de evaluación individual; negación de acceso a servicios y asistencia humanitaria, y uso excesivo de la fuerza en contra de migrantes. Los acuerdos para ‘retornar’ a las personas a esos u otros países no pueden ser considerados legales si el derecho internacional de los derechos humanos y de los refugiados no son considerados – incluyendo el principio de no devolución; la evaluación individualizada; el principio de interés superior del niño; y las garantías del debido proceso.

En los Estados Unidos, una nación construida sobre su apertura a migrantes, una serie de medidas recientes han reducido la protección de las familias migrantes. Estoy profundamente perturbada por estas políticas, incluyendo, en particular, la continua separación de niñas y niños de sus padres, y la perspectiva de una nueva norma que permita la detención indefinida de niñas y niños, simplemente sobre la base de su estatus migratorio. Nada puede justificar infligir tan profundo trauma en ningún niño o niña.

[…] También les recuerdo a todas las personas encargadas de formular políticas que el ADN de casi todos los seres humanos incluye contribuciones de personas de otros orígenes, y lo mismo es cierto para nuestras herencias culturales y nuestra prosperidad económica. Los Estados tienen derecho a determinar si las personas pueden ingresar y permanecer en su territorio. Pero todas las medidas de gobernanza de la migración deben implementarse con pleno respeto de los derechos humanos de las personas involucradas. No son diferentes, y de ninguna manera son menos valiosas o merecen menos dignidad, que usted o yo”.

Lee el discurso completo: https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=24956&LangID=E