Opinión: Defensores y defensoras de derechos humanos: actores esenciales en la sociedad

banner-columna-Mika-Octubre-defensorxsPor: Mika Kanervavuori*

Durante mis primeros meses en el país, he notado que el debate en torno a las personas defensoras de derechos humanos está polarizado y parece generar diversas opiniones. Este tipo de debates son importantes en la sociedad, pero requiere elementos pertinentes y la información correcta.

¿Quiénes son las y los defensores? La Declaración sobre los defensores de los derechos humanos de 1998 deja claro que todas las personas pueden ser defensoras si así lo desean. No se requiere “acreditación” para serlo. Indica, también, que las personas defensoras tienen derechos específicos – ante todo protección – y responsabilidades como aceptar todos los derechos humanos sin distinción, trabajar en la defensa de los derechos humanos conforme a los estándares internacionales y no de posiciones u opiniones, y actuar pacíficamente.

En Guatemala, la labor de organizaciones, movimientos sociales, comunidades y personas defensoras de derechos humanos ha sido, históricamente, un pilar en el impulso de mejoras para fortalecer las instituciones democráticas y promover políticas públicas, entre otras. Por ejemplo, se agradece que ahora el Ministerio Público tenga un protocolo para investigar ataques contra defensores de derechos humanos. Asimismo, existe un proceso en el Gobierno para desarrollar una política pública sobre la protección de personas defensoras. Estas iniciativas están en línea con el estándar establecido por la Declaración, pero al final, la implementación y el uso efectivos de estos marcos son clave.

Un informe temático de OACNUDH y PDH en 2019 subrayó la realidad y los múltiples riesgos que afrontan, tanto por los temas particulares que promueven (ej. tierras y territorios, lucha contra la corrupción e impunidad) como por su identidad o pertenencia a determinados sectores (pueblos indígenas, mujeres, LGBTIQ). El informe también presentó la situación de periodistas y personas que trabajan en el sistema de justicia, como fiscales, jueces y juezas, así como magistradas y magistrados de las altas cortes. Las defensoras reciben ataques y amenazas adicionales o específicas por su condición de género. Lamentablemente la situación hoy no ha cambiado mucho.

La Alta Comisionada Michelle Bachelet reconoce que “el trabajo de las y los defensores beneficia a los Estados, ya que contribuye a diseñar políticas que respondan a necesidades reales y a mejorar resultados del desarrollo…”.

Es en esta línea que trabajamos con autoridades estatales, autoridades indígenas, organizaciones, personas defensoras de derechos humanos y otros actores para construir soluciones consensuales y una sociedad inclusiva, respetuosa de la diversidad.

“Con diálogo y en conjunto – para no dejar a nadie atrás”.

* Representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACNUDH)

Publicación original disponible en: https://elperiodico.com.gt/opinion/2020/10/08/defensores-y-defensoras-de-derechos-humanos-actores-esenciales-en-la-sociedad/