Estigmatizar activistas genera criminalización y represión y cuesta vidas en todo el mundo: experta de la ONU
NUEVA YORK (18 de octubre de 2024) – Las libertades civiles se enfrentan a un alto riesgo de amenazas y erosión debido al aumento generalizado de la estigmatización y denigración por ejercer los derechos fundamentales a la libertad de reunión pacífica y de asociación, ha afirmado una experta de la ONU.
«Los Estados y la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas a través de todos sus órganos, deben tomarse en serio las narrativas hostiles que se están extendiendo rápidamente por todo el mundo, incluso en las democracias históricas, para denigrar y estigmatizar a las personas que ejercen sus libertades fundamentales», afirmó Gina Romero, Relatora Especial de la ONU sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, que presentó su informe a la Asamblea General.
«A menudo, las víctimas son personas que se manifiestan en defensa de la paz, la justicia, la igualdad, los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la justicia climática y la democracia», afirmó Romero.
Romero se mostró preocupada por la tendencia concertada a convertir en armas la retórica y el discurso político estigmatizadores, a través de campañas de desinformación y desprestigio, contra la sociedad civil y el activismo cívico pacífico. «Estas narrativas, a menudo promovidas en nombre de la protección de la seguridad nacional, la soberanía del Estado y los valores morales, se están utilizando de hecho para silenciar y reprimir la disidencia, el activismo público y la participación política».
La Relatora Especial afirmó que se han utilizado amplias medidas antiterroristas y de extremismo violento para perseguir y criminalizar a activistas por la paz y personas defensoras del medio ambiente, entre otras, mientras que a activistas de derechos humanos se les etiqueta como «agentes extranjeros» y son sometidos a restricciones indebidas. «Estas medidas han ido acompañadas de una retórica política estigmatizadora».
Romero afirmó que existe un ciclo que se refuerza mutuamente entre la difusión de la retórica estigmatizadora y la violencia, la represión del espacio cívico, activistas, periodistas, sindicalistas y manifestantes.
«Las narrativas estigmatizadoras y dañinas socavan la esencia misma de los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, y conducen a graves violaciones de los derechos humanos, afianzando la impunidad, el cierre del espacio cívico, la erosión de los derechos humanos, la polarización y el debilitamiento de la democracia», afirmó la experta. Contrarrestar con prontitud estas narrativas y garantizar el acceso a la reparación es parte integral de las obligaciones de los Estados de respetar, proteger y permitir el ejercicio de estos derechos».
Romero expresó que la lucha contra la estigmatización requiere un enfoque holístico orientado a los derechos humanos para cambiar las narrativas perjudiciales, garantizando marcos jurídicos acordes con los estándares internacionales de derechos humanos, la rendición de cuentas, la lucha contra la discriminación y la promoción de narrativas diversas.
«La sociedad civil y la protesta no deben ser tratadas como un enemigo o una amenaza: desempeñan un papel fundamental para tender puentes entre las comunidades y con las autoridades. En medio de las crecientes amenazas de guerra, crisis medioambiental y polarización que erosionan las sociedades, las democracias y socavan la paz, es más urgente que nunca garantizar y fomentar un espacio seguro e inclusivo para la participación, de modo que las personas puedan involucrarse de manera segura en los debates públicos por un futuro mejor y más seguro para todas y todos», afirmó Romero.
FIN
**Traducción no oficial al español. Ver comunicado en inglés: https://www.ohchr.org/en/press-releases/2024/10/stigmatising-activists-creates-criminalisation-and-repression-and-cost-lives
*La experta: Gina Romero, Relatora Especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación.
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