OACNUDH y Guatemala – 20 años juntos
Por Mika Kanervavuori, Representante de OACNUDH Guatemala
Columna de opinión publicada en el Diario de Centroamérica, 1 de diciembre de 2025.
En septiembre de 2005, se estableció una oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala (OACNUDH). Fue solicitada por el Estado y en la coyuntura de la época había un vínculo con la implementación de los Acuerdos de Paz, fortalecimiento de capacidades en instituciones de derechos humanos, y asistencia técnica al Estado y otros actores. Además, por supuesto, el monitoreo sobre la situación de derechos humanos en el país y ser la voz para personas y grupos en condiciones de vulnerabilidad, así como para víctimas de violaciones de derechos humanos. OACNUDH en Guatemala ha tenido desde esos días el mandato completo con todas las funciones y papeles establecidos por las Naciones Unidas. En el contexto del Día Internacional de los Derechos Humanos –10 de diciembre – es oportuno también reflexionar sobre estos 20 años.
Durante dos décadas, OACNUDH ha trabajado de cerca con varios Gobiernos y contextos políticos, distintas composiciones de la legislatura y las instituciones de justicia, un gran número de actores de sociedad civil y autoridades indígenas, sin olvidar a las víctimas a través de los años. Este trabajo ha implicado, entre otros, insumos para políticas públicas y estrategias del Ejecutivo, e insumos e incidencia para iniciativas de ley en el Congreso. Asimismo, formaciones en materia de derechos humanos a las instituciones del Estado y otros actores del país.
A lo largo del tiempo, la Oficina también ha acompañado al Estado en la interacción con los mecanismos internacionales de derechos humanos i.e. los comités, el Consejo de Derechos Humanos y los procedimientos especiales. Varias actividades de promoción como informes, publicaciones, materiales, campañas, comunicados y más recientemente “posts” en redes sociales. Una parte del quehacer no tan visible ha sido el trabajo para la protección de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas, incluso en procesos judiciales. Aunque está basada en la capital, la Oficina ha trabajado con varios actores en territorios a través de misiones casi semanales. Gran parte de este trabajo ha sido de carácter técnico, promocional y capacitaciones. Sin embargo, la Oficina siempre ha comunicado sus preocupaciones sobre actividades, enfoques, iniciativas de ley y acontecimientos que no necesariamente han cumplido con los estándares de derechos humanos.
Durante mis casi seis años en el país desde inicios de 2020, la Oficina ha atravesado tres épocas muy distintas. El periodo bajo la pandemia de COVID, el Gobierno anterior y el Gobierno actual. Durante la pandemia la Oficina logró encontrar puntos de entrada basados en igualdad y no-discriminación con respecto a las acciones, respuestas y mitigación. Durante el Gobierno anterior, el trabajo se focalizó mucho en apoyo a la sociedad civil y autoridades indígenas cuando el Estado por razones políticas y de sensibilidad no necesariamente tenía sus puertas abiertas. Y finalmente, con el Gobierno actual que sí tiene interés en trabajar asuntos de rendición de cuentas, participación, igualdad y no-discriminación, protección, agendas socioeconómicas y de prevención de conflictos, entre otros. La intención acá no es evaluar las distintas épocas sino mostrar que OACNUDH en Guatemala siempre ha encontrado una manera de trabajar incluso en contextos diferentes y complejos, además con un valor añadido para el país y la población. Esa es la perspectiva y el legado para el futuro.
Con estas breves reflexiones personales me despido de Guatemala. Ha llegado la hora de dejar la Oficina en el país. Lo hago con el corazón apesadumbrado, pero lleno de satisfacción y agradecimiento por estos casi seis años juntos en este hermoso país.
