Mujeres indígenas y su contribución transformadora

En el contexto del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y el Día de las Mujeres Indígenas, quiero reconocer el papel transformador de las mujeres indígenas para luchar contra la desigualdad y la discriminación multidimensional que siguen obstaculizando el ejercicio pleno de sus derechos humanos y el desarrollo general del país.

A través de mis contactos con lideresas y comunidades indígenas en distintos territorios, he visto el potencial que tienen las mujeres empoderadas.

Las mujeres indígenas, guardianas de la sabiduría a lo largo de la historia, han liderado el desarrollo y la transmisión de prácticas y conocimientos ancestrales que mantienen viva la cultura, la espiritualidad, la relación con la tierra y, en general, la vida colectiva de los pueblos indígenas.

Desafortunadamente, estas contribuciones no son siempre reconocidas y valoradas.

Por ello es preciso resaltar la labor de las autoridades indígenas mujeres que participan en la toma de decisiones claves para la comunidad en el ejercicio de su derecho a la autonomía y libre determinación; entre ellas las “texel” de San José Poaquil y las lideresas del pueblo xinca, que contribuyen a la conservación de las tierras comunales y al diálogo intergeneracional.

Las abuelas comadronas, que aseguran el acceso a la salud física y espiritual de las mujeres y los pueblos indígenas. Las tejedoras, que han visibilizado la importancia del reconocimiento de la propiedad intelectual colectiva sobre sus tejidos, creaciones e indumentaria. Y, en general, todas las mujeres indígenas defensoras de derechos humanos que impulsan procesos de construcción de memoria histórica, búsqueda de justicia, defensa del territorio, promoción de la participación política y acompañamiento de quienes enfrentan violencia, entre otros.

Este trabajo que realizan, en muchas ocasiones las expone a amenazas, ataques e incluso criminalización.

La práctica ha demostrado que las sociedades mejoran cuando los Estados y demás actores priorizan los derechos de las mujeres y, en particular, de las mujeres indígenas. Asegurar su participación y liderazgo impacta positivamente no solo en su vida, sino también en sus entornos.

A pesar de estas contribuciones de las mujeres indígenas, la gravedad y la regularidad de las violaciones a sus derechos sigue siendo preocupante.

Para prevenir y abordar la discriminación contra las mujeres y niñas indígenas, es indispensable que el Estado incluya en sus acciones una perspectiva integral e interseccional, considerando la multitud de factores que se combinan y las colocan frente a un trato diferente y arbitrario.

La Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas también es aplicable para resolver los problemas estructurales que las mujeres indígenas afrontan.

Las mujeres indígenas deben ser tomadas en cuenta en la adopción de cualquier decisión sobre cuestiones que impacten en sus derechos.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) continuará fortaleciendo sus capacidades y su empoderamiento como activas participantes en la sociedad, en colaboración con socios institucionales, mecanismos internacionales y sociedad civil.

 

Columna publicada originalmente en Prensa Libre aquí.